Dejando el mundo atrás
- César Augusto Ramírez
- 21 feb
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 25 feb
"From flesh to metal: leaving this world behind" reúne en la galería Devyatnadtsat de Moscú las obras de cinco artistas peruanos que exploran la transformación del ser humano en un mundo marcado por crisis globales. A través de diversos medios, cuestionan la adaptación, la memoria y la materialidad del cuerpo.
Escribe: César Augusto Ramírez

Exhibiéndose en la galería Devyatnadtsat en Moscú, Rusia, desde el 30 de enero hasta el 23 de febrero, “From flesh to metal: leaving this world behind” reúne las obras de cinco artistas peruanos: Sebastián Cabrera, Krizia León-Porta, Aster, Stefano Santa María y Stefano Campodónico, cuyos trabajos parten de una existencia mediada por nuestras crisis actuales y plantean diferentes alternativas de existencia para el ser humano.
La exhibición busca pensar las posibilidades de un futuro no tan lejano, donde las diferentes crisis locales y globales —ecológicas, climáticas, políticas, económicas y sociales— han forjado física y emocionalmente al sujeto como máquina de supervivencia adaptada a un nuevo mundo moldeado por la explotación, el consumo desmedido, la labor, la ruina y los procesos biológicos. Las obras en la exhibición toman como eje principal los procesos internos y externos del ser humano, hurgando en las relaciones entre el sujeto, su materialidad y su entorno.
En la primera sala de la galería encontramos la obra “Cementerio” de Sebastián Cabrera. La pintura, de estilo líquido y flexible, entra en conflicto con la rigidez distópica presente en las ruinas laborales. La ausencia de personas, el protagonismo implícito de las computadoras y el título de la obra parecen indicarnos un híbrido entre naturaleza muerta y retrato desencantado de la humanidad luego de que la promesa de la modernidad se estancara, dejándonos varados en medio de un panorama desolador de productividad suspendida.
En la pared opuesta está el video “Black Metal Flowers” de Stefano Santa María, el cual superpone diferentes tomas a modo de juego de montaje entre lo visible y lo escondido. Santa María se enfoca en lo que él llama la “imagen médium”, convirtiendo a los objetos en portales o imágenes-ventana que transicionan hacia otras realidades que funcionan en paralelo a nuestras experiencias cotidianas. Esta relación de portal y esoterismo se puede ver directamente en “CAVA”, fotografía en blanco y negro que, además de mostrarnos una sesión de espiritismo, abraza el umbral que conecta una sala en la galería con la subsiguiente, persistiendo sobre su naturaleza liminal.
Stefano Santa María, “Black Metal Flowers”, video, filme 16mm digitalizado, 2’46, color, 2023, Ed. 1/3
Stefano Santa María, “CAVA”, fotografía, 21 x 14 cm, 2022, Ed. 1/3
Repartidas por el piso de ambas salas, “Piece of wood” de Aster se compone de placas de metal pulido cortadas a láser sobre tablones de madera. Estas estructuras, que evocan a espejos, forman parte de la propuesta del artistx contada a manera de fábula o coming-of-age story, que nos habla acerca de la crisis y deterioro de nuestras relaciones con nosotros mismos y con nuestro entorno, reflejando al espectador en el centro de su relato.

Entrando a la segunda sala, nos encontramos inmediatamente con “Vista I”, de Krizia León-Porta, que, junto con su otra pintura “Hidden Nature #2”, nos confronta con representaciones diseccionadas de formas casi biológicas. Las obras de León-Porta buscan escapar de la preconcepción de la imagen definida para evocar movimientos, cambios y mutaciones, moldeando sus formas a huellas casi reconocibles, pero que al final huyen de nuestro entendimiento de lo terrenal, sugiriendo a su paso nuevas formas de cambio y adaptación del mundo.


“WHEN DOVES CRY”, de Aster, parte de la violencia en las rupturas amorosas exteriorizada a través de los propios objetos y su interacción con el espectador: para tener una vista más detallada de las obras, los visitantes tendrían que acercarse y pisar los vidrios rotos en el suelo. Las palomas pintadas y las piezas en cera podrían sugerir un sentimiento de fugacidad y fragilidad análogo a la imperfección de las relaciones emocionales y sentimentales entre los seres humanos.
Aster, “WHEN DOVES CRY”, pintura acrílica sobre tapicería de coche bañada en cera suspendida sobre cañas de madera de balsa, calado en papel de jengibre orgánico dentro de cera de color, vidrios rotos. Medidas variables, 2023
Por último, Campodonico transmuta al humano con la máquina en “Structure #1, #2, #3, #4”, reemplazando las estructuras orgánicas por partes metalizadas que convierten la sangre en petróleo y las arterias en ductos. Complementando sus dibujos en grafito, sus otras dos pinturas, “Days of Agony” y “Act of Faith”, recogen imágenes de archivo a modo de exploración entre el hiperconsumo visual y la visión del ser humano sobre sí mismo.

Después de casi un año de mensajes y coordinación entre Lima, París, Viena y Moscú, “From flesh to metal: leaving this world behind” inauguró este 30 de enero y se podrá visitar hasta el 23 de febrero de 2025. La exhibición ha sido organizada por Claudia Egoavil y César Augusto Ramírez, junto con Anna Taganzeva-Kobzeva, Petr Pirogov y el equipo de la galería Devyatnadtsat.
Fotos de registro cortesía de la galería Devyatnadtsat.
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